El corralito foral
Los gobiernos progresistas apuntaron maneras desde su inicio. Uxue Barkos presidía el Gobierno de Navarra cuando el departamento de Educación, liderado por María Solana, adjudicó al hermano de la presidenta el proyecto de remodelación del Instituto de Educación Secundaria de Huarte. El proyecto fue un procedimiento negociado sin publicidad, por lo que no salió a concurrencia pública, hecho criticado por toda la oposición. Y llegó 2019. Chivite se hizo con la presidencia del Gobierno de Navarra y su gobierno fichó a la mujer del entonces senador del PSN, Antonio Magdaleno, como Directora General de Transportes; el consejero de Educación, Gimeno, nombró a su cuñada miembro de su gabinete; la empresa pública Nasuvinsa contrató a la mujer del entonces vicepresidente del Gobierno, Javier Remírez; Elma Saiz también utilizó su influencia, cuando fue nombrada ministra, para favorecer a su amiga Cristina Navarro nombrándola en 2023 subsecretaria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, cargo que ha ocupado hasta que hace unos días era nombrada, a pesar de no tener formación científica, Directora-Gerente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), centro que está siendo investigado por la Fiscalía Anticorrupción tras una denuncia por presuntas irregularidades en la contratación pública, denuncia que inicialmente fue ignorada por el Secretario de Estado........
