Europa no frena la inmigración porque no quiere
Europa no frena la inmigración porque no quiere
Colas regularización de inmigrantes en son Gotleu / Bernardo Arzayus Pereanez / DMA
El debate sobre inmigración en Europa hace tiempo que suena raro. Se endurece el discurso, se repiten advertencias y parece que todo está fuera de control. Pero luego miras la realidad y no encaja del todo con ese relato.
Porque entrar en Europa, a día de hoy, no siempre implica saltar una valla o jugarse la vida en el mar. Muchas veces basta con algo bastante más simple: un paquete vacacional. Billete de ida y vuelta, reserva de hotel, seguro de viaje y algo de dinero para aparentar solvencia. Y con eso, entras.
Detrás de ese «turismo» hay historias que no salen en los discursos. Gente que se ha endeudado hasta arriba para poder venir. Gente que, en realidad, no tiene previsto volver. Y eso, siendo honestos, lo sabe todo el mundo.
Después pasa lo que pasa. Muchos se quedan. Y acaban formando parte de una economía que funciona, en gran medida, gracias a ellos. Trabajos que nadie quiere hacer, condiciones que pocos aceptarían y una precariedad que, aunque nos incomode, también nos beneficia como sociedad.
Ese es el punto incómodo del que casi no se habla.
Luego entra la política en escena. Se........
