El Gobierno sigue catatónico
Miguel Lázaro Ferreruela
El Gobierno sigue catatónico
Imagen de archivo de la ministra de Sanidad, Mónica García. / Carlos Luján - Europa Press
El órdago es a la grande y el Gobierno ya no puede esconder la gravedad del conflicto sanitario. La huelga médica —la última fue en 1995— ha entrado en fase crítica. Tras semanas de movilizaciones en toda España, el impacto asistencial acumulado supera ya dimensiones históricas: cerca de dos millones de consultas, pruebas e intervenciones quirúrgicas suspendidas o aplazadas, según distintas estimaciones autonómicas y sindicales.
Estamos ante uno de los mayores conflictos sanitarios de las últimas décadas y, sin embargo, el Gobierno continúa sin ofrecer una respuesta política proporcional a la magnitud del problema.
La situación ya no es una mera disputa laboral. Cuando decenas de miles de pacientes ven retrasadas cirugías, diagnósticos o seguimientos clínicos esenciales, el conflicto entra de lleno en el terreno de la salud pública. Y la responsabilidad de evitar que esta situación se cronifique corresponde al Ejecutivo.
Los médicos llevan semanas trasladando un mensaje claro: el actual marco laboral es insostenible. Guardias interminables, sobrecarga estructural, deterioro retributivo, dificultad para conciliar, pérdida de profesionales y ausencia de reconocimiento específico para una profesión con enorme responsabilidad clínica y jurídica.
La respuesta del Gobierno, sin embargo, ha sido insuficiente. No ha habido hasta ahora una........
