Vivir y disfrutar localmente
Opinión | La suerte de besar
Vivir y disfrutar localmente
A veces, vivo una disociación entre lo que querría ser y lo que soy. Me gustaría ser valiente y dedicarme a un proyecto humanitario en algún país lejano que lo necesite, pero mi realidad es que disfruto de mi trabajo y condición de asalariada. Además, nada más salir de Mallorca, ya me echo de menos. Querría ser una fémina sofisticada, que calza tacones y no sale de casa sin su eyeliner, pero soy la que no se quitaría el chándal de encima. Sólo me frena el deseo de no traumatizar a mis hijos.
Últimamente, mis contradicciones andan revueltas a cuenta de la experiencia de viajar. Así, en general. Antes, me gustaba coger un avión y desaparecer semanas. Una agencia me orientaba en lo básico y yo reservaba aquí y allá. Me vacunaba, contrataba a una guía, asumía indisposiciones estomacales o dormir poco y mal. En mi vida anterior, por estas fechas, ya sabía que mi vuelo saldría el primer día de agosto y que volvería el último del mismo mes. Hoy, estoy en modo menos es más. Mi barrio, mi calle, mi edificio, mi casa, mi familia. Todo cerca, a pie y sin aspavientos. Lugares y caras........
