El civismo, una cuestión de cortisol
Opinión | La suerte de besar
El civismo, una cuestión de cortisol
Hacer una denuncia ciudadana es un calvario. / Diario de Mallorca
Llevaba más de una semana en una vía secundaria paralela a la autovía. Un camino donde, en cuanto atardece, los chavales hacen botellón y derrapan con sus motos. El primer día me pregunté qué habría hecho el conductor para reventar la rueda así. El segundo, por qué la grúa no lo había recogido y el tercero, cómo el propietario de un Mercedes tan chulo se arriesgaba a dejarlo en un lugar tan expuesto a la pillería. El cuarto vi un par de arañazos de mal gusto y el quinto, un cristal roto. ¿Estaría abandonado? Imposible. ¿Robado? Ajá. La detective que hay en mí y que ha leído cientos de novelas policíacas, muchas de dudosa calidad, lo vio claro. Ahí había mandanga y yo iba a ser un ejemplo de civismo. Me puse manos a la obra.
112. Ring, ring. Buenos días, me llamo tal y cual y resulta que en la vía (di el nombre) hay un vehículo que, inicialmente, creí que estaba abandonado, pero que podrían haber robado porque, claro, no parece lógico que alguien en su........
