Edadismo
Cuando por norma general, mejor está aportando el profesional a la sociedad por su experiencia, un algoritmo dictamina que, a pesar de su validez, el sujeto ya no vale para su labor
«La juventud no tiene edad». Pablo Picasso.
Estar en una red como LinkedIn tiene sus inconvenientes —cada vez más se parece a Facebook o Twitter— pero también sus ventajas: no son pocas las veces que se generan debates de cierta profundidad. Tal ocurrió este fin de semana, con un tema de rabiosa actualidad: el cada vez más frecuente edadismo en las políticas de empresa españolas.
Todo empezó por el post de un responsable de recursos humanos, reconocido en el sector por su objetividad. Comentó un caso real de selección de personal, acaecido no hace mucho: ronda final para un puesto de mando intermedio. Dos aspirantes. Uno, experimentado optante de cincuenta y cinco años. Con un curriculum vitae impecable. Hoja de servicios y logros cotejados. Diversos idiomas extranjeros en su haber. Frente a él, un casi salido de la universidad, con un máster y tan sólo una experiencia laboral del mismo nivel a la que optaba. Veintisiete años mal contados.
El headhunter se sintió abrumado por la posible injusticia, exponiéndole el caso al director general de la........
