El voto y la ‘otra’ regularización
El voto y la ‘otra’ regularización
La cuestión es hasta qué punto las democracias deben seguir vinculando los derechos políticos exclusivamente a la nacionalidad formal y no también a la implicación real
Colas en el edificio de Atención al ciudadano cuando se inició el proceso de regularización. / Luana C.L.
De forma paralela al proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes, aunque con mucha menor visibilidad, se está desarrollando otro proceso, el acceso a la nacionalidad desde el exterior a través de la Ley de Memoria Democrática. Una medida, conocida como la «ley de nietos», que se inscribe en una política de reparación del exilio provocado por la Guerra Civil y la dictadura y que retoma y amplía la Ley de Memoria Histórica, incorporando nuevos supuestos y corrigiendo limitaciones previas, especialmente en relación con la transmisión de la nacionalidad por parte de mujeres españolas, y cuyos principales beneficiarios son hijos y nietos de exiliados, concentrados sobre todo en América Latina. El procedimiento, tramitado mayoritariamente a través de consulados, ha generado 2,4 millones de solicitudes, de las cuales cerca de 550.000 han sido resueltas hasta el momento.
La diferencia entre ambos procesos es sustancial. La regularización migratoria........
