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Mujer: Provocadora de justicia | Por: María Sara Vivas Araujo

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08.03.2026

Por: María Sara Vivas Araujo

María está en comunidad con otras mujeres y el discípulo amado; convirtiéndose en Madre de la Iglesia.

Juan 19, 25-27 (Al pie de la cruz)

En tiempos de evocación nada iguala encontrarse con la plenitud de una singular mujer, en suma, excelsa: María. Ella, quien en la Anunciación con un “Sí” muy suyo, generoso y eterno, hizo posible la encarnación y salvación de la humanidad al aceptar ser la mamá de Jesús: «hágase en mí según tu palabra». Acompañó a Jesús con amor maternal y responsabilidad en un compromiso con propósito. María, ejemplo perfecto de obediencia a la voluntad de Dios, representa el ideal de la comunidad cristiana.

Así como el alba anuncia el nuevo día, “el nacimiento de María fue la luz que despertó un mundo que dormía”. He ahí, la tradición que nos cuenta que María nació en Galilea, región rural que contaba para la época con unos 150.000 habitantes donde sus pobladores vivían de la agricultura y de la pesca, no obstante, flaqueaban ante la pobreza, que les mostraba escasez, privaciones, todo ello entrelazado con angustias, pesares y dolores, a resultas de los elevados impuestos asignados por el Imperio Romano y Herodes Antipas. Esta acción provocaba la venta de las tierras, las cuales, iban a parar a las manos de las élites. He allí, la injusta brecha social. Cosificación del humano y agonía de la ética

En ese bucólico entorno habitado principalmente por familias judías que moraban en casas sencillas y vivir comprimido, permanecían los pobladores. Geográficamente Galilea contenía aldeas que albergaban desde unos pocos cientos hasta miles de habitantes. Los aldeanos, como los de Nazaret cultivaban trigo, olivo, vid y también vivían de la pesca; preservaban las tradiciones religiosas del judaísmo y se comunicaban habitualmente en arameo.

Lugar recatado, comedido, en el cual, la infancia y juventud de María tienen todo que ver con Nazaret en Galilea y, María como joven judía se pinta con la humildad y la piedad; su cotidianidad revestida por una vida modesta, la cobija juntamente con Joaquín y Ana, sus padres que supieron formarla en........

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