El Cura que necesita mi pueblo | Por: Helder Durán
En la arquitectura institucional de una comunidad, la figura del párroco trasciende con frecuencia los límites del templo. Desde la perspectiva del derecho canónico, el ministerio pastoral no se agota en la administración de los sacramentos (munus sanctificandi); exige también el ejercicio de la enseñanza (munus docendi) y de la guía comunitaria (munus regendi).
La ley suprema de la Iglesia, la salus animarum (la salvación de las almas), no puede desvincularse de la dignidad terrenal del ser humano. Por ello, el sacerdote que exige nuestro tiempo no es un mero observador del orden social, sino un catalizador del desarrollo humano integral.
El pueblo venezolano —golpeado por fragmentaciones sociales y crisis institucionales— no requiere un activista político partidista, sino un líder con altura........
