El primer round de la mesa: entre la lógica maligna y la victoria del reconocimiento | Por: Adalberto Gabaldon
Por Adalberto Gabaldon
En las revistas que las líneas aéreas americanas colocaban en los respaldos de los asientos para distracción de los pasajeros, solía aparecer la publicidad de unos cursos de liderazgo y manejo de situaciones cuyo lema sentenciaba que en los negocios y en la vida no se tiene lo que se merece, sino lo que sabe negociar. Al analizar los resultados de la primera ronda de negociaciones se aplica en cierta forma tal máxima.
La puesta en escena ante la opinión pública demanda interpretaciones agudas que comienzan por el carómetro del representante del régimen, cuya cara lo decía absolutamente todo sobre el desenlace de la jornada, dejando a la imaginación lo que pudo haber hecho o dicho una vez que se cerraron las puertas.
Al presentarse la agenda de los puntos a debatir, a muchos llamó la atención, al menos lo manifesté en su momento la inclusión del tema del terremoto. Bajo el amparo de la lógica cartesiana y la racionalidad convencional, parecía un tema ajeno al propósito de la mesa. Sin embargo, al profundizar en el análisis, emerge la lógica maligna de los expertos en la manipulación de las emociones. Mi hipótesis es que ese punto fue sembrado por el régimen con el único propósito de que fuese rechazado por la contraparte. Si yo hubiese........
