menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Violencia y populismo

13 0
28.10.2026

28 de octubre 2026 - 05:05

Los líderes carismáticos me dan miedo; no por lo que valen, sino por quienes les siguen y por cómo finalizan. Raro es el cabecilla que no haya provocado división popular, violencia interna o totalitarismo de Estado. Sería demasiado redundante citar al nacionalsocialismo alemán, racial y nacionalista, excesivo recordar el fascismo italiano, el estalinismo ruso o el maoísmo de la revolución cultural china.

Más cercanos en el tiempo hemos tenido a los populismos revolucionarios de América Latina: peronismo y, más recientemente, coleando, el chavismo, que pasó del populismo redistributivo clásico (‘pueblo contra oligarquía’), y derivó en colectivos armados, represión de protestas con cientos de muertos y crisis humanitaria con más de siete millones de exiliados. Comienzan por crear un enemigo interno, que cargue con todos los males, y justifican las acciones violentas de su relato. No falla, es la teoría del chivo expiatorio.

Por supuesto ‘para defender al pueblo’ ¿Y cómo lo hacen? Desmantelando los controles judiciales y creando un ejército ‘amamantado’ de instruidos periodistas. Diría que se puede derribar una democracia por la vía democrática. Basta con cambiar las reglas electorales, el censo o quién cuenta los votos. Todo es muy gradual, como la rana en agua tibia, suave, delicado, como si no pasara nada, hasta que el agua entra en ebullición y ya no hay remedio.

Primero se presentan como la voz del pueblo real contra una élite corrupta que lo ha traicionado;........

© Diario de Jerez