Un año nuevo, nuevo
Todos los años aparecen artículos en la prensa donde se piden deseos para un año nuevo que enseguida acaba resultando tan viejo como los anteriores. A menudo se repiten las desilusiones, las decepciones y los sinsentidos de los años pretéritos, y sobre todo se mantiene y empeora una atmósfera política cada vez más irrespirable, que no da tregua al ciudadano, salvo apagando las radios, silenciando los televisores y rehuyendo la actualidad.
En el plano ibicenco, sólo recuerdo un año nuevo realmente nuevo tras la tragedia del covid, cuando como continuación a un verano sin apenas turismo y con miles de personas y empresas afectadas en su economía, experimentamos una temporada tan positiva como radicalmente distinta a las anteriores. Aquellos meses calurosos de 2021 estuvieron marcados por las restricciones sanitarias, que impidieron las concentraciones en espacios cerrados, lo que atrajo otro tipo de turismo a la isla, un perfil de viajero que nada tenía que ver con el de la industria del ocio. Este tipo de viajero acabó beneficiando extraordinariamente al pequeño comercio y a la hostelería, de una forma que........
