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Suenan trompetas y fanfarrias

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18.03.2026

O lo que es lo mismo. Ya empiezan a salir los representantes de entidades (siempre sin ánimo de lucro) a modo de grupos empresariales dedicados al turismo. Ya sean de aquí, de allá, de allende los mares (los de Oriente medio abstenerse) proclamando a toda la ‘humanidad’ dos cosas surgidas de la voracidad bélica de Trump y Netanyahu. La primera: (la positiva, para alegrar los corazones) España será uno de esos destinos turísticos preferentes en las próximas vacaciones (como esto siga así). No teníamos ninguna duda al respecto. Ya sucedió entonces con las revueltas en países del continente de al lado (recuerdo aquí en Formentera que el 2017 y el 2018 fueron excepcionales). No sé si será lo mismo el 2026 y sucesivos al albur de los misiles y drones con malas intenciones. Como proclaman en las televisiones (me valen todas) las gentes de las agencias de viaje, las cancelaciones a los Estados Unidos, desde Europa alcanzan ya el 40% de las reservas. Ni les cuento a los países del Golfo y donde haya intereses de EEUU o Israel. Ahí puede darse hasta el 100%. Antes de pasar a la segunda, uno se pregunta si nuestra infraestructura ‘hot y hos’ tiene capacidad suficiente para absorber lo que ya podría cifrarse en cien millones de visitantes y una parte esencial en los meses de julio y agosto. Especialmente con la acción pertinente sobre la ‘vivienda turística’ (se calcula en Barcelona que afecta a unas 70 mil plazas y no sé la cifra en el resto) para conseguir paliar el problema de la vivienda en un país donde la de protección oficial se acabó (no quiero acordarme de la fecha, ni del sistema) y ninguno de los gobiernos ha acometido como se debe proyectos estructurales que minimicen la situación (ustedes verán). La segunda de las cosas (la negativa) se centra en la influencia de esas bombas (de los unos, de los otros y de los agredidos, Irán y Líbano) en los precios de las cartas de nuestros restaurantes; de los carburantes ya hablan otros con la amargura necesaria si tienes que salir esta Semana Santa. Como buenas asociaciones de empresarios con nombre y apellidos, sus responsables aparecen día sí y mañana también en los medios de comunicación para anunciarnos que lo que hoy marca la carta, es válido en este momento, luego, si la materia prima sube (y subirá), su influencia hará que la columna de la derecha se convierta en una montaña rusa, que solo sube, en este caso. El tiempo lo dirá. Lo de los precios es seguro.


© Diario de Ibiza