Precios sin techo en una isla sin límites
Muchas veces pienso que, a estas alturas, ya lo he visto todo en Ibiza. Pero de repente, conozco una nueva historia que me impacta. Siempre hay margen para un nuevo despropósito inmobiliario.
Esta semana publicábamos la historia de Eugenia. Una joven que pagaba 1.200 euros por su piso. Su casero decidió que ahora debía pagar 2.800. Así, sin anestesia. Como quien ajusta una tarifa cualquiera. El resultado es el de siempre: maletas hechas y billete de salida. Otra trabajadora que se va.
La temporada asoma y,........
