El catalán sobre la nieve y la convivencia
Hace unos días iniciaba una ruta montañera por la Sierra de Guadarrama en la que crecí. Dos chicas jóvenes caminaban delante de mí a buen paso: el día era frío y una fina capa de nieve caída la noche anterior hacía que el crujido blanco marcara el ritmo del camino. En un momento se habían retirado las nubes; el sol, reflejado en la blancura, dibujaba una luz casi cortante y ablandaba lo justo el terreno como para avanzar sin dificultad.
Mientras recortaba distancia, empecé a oírlas con claridad. Hablaban en........
