Una respuesta integral para proteger la Posidonia oceanica
Imagen de un buceador sembrando posidonia en La Bahía de Talamanca. / La Marina Ibiza
Durante mucho tiempo, el mar ha sido concebido como un espacio resistente y aparentemente capaz de absorber cualquier presión humana. Sin embargo, la ciencia nos ha mostrado que esta percepción es errónea y aquí muy cerca tenemos un claro ejemplo. El Mediterráneo sufre múltiples presiones antrópicas y en las Pitiusas vemos cómo se intensifican las consecuencias, incluso desde hace años nos informan de las señales de agotamiento ecológico en nuestro medio marino. La degradación de los ecosistemas marinos ya no es una amenaza futura pues estamos siendo testigos de como avanza de forma silenciosa, acumulativa y, en muchas ocasiones, difícilmente reversible.
Y, entre los ecosistemas más afectados vemos como las praderas de Posidonia oceanica están en continuo deterioro respondiendo a múltiples factores de origen humano: fondeos incontrolados, tráfico marítimo intensivo, vertidos contaminantes, determinadas prácticas pesqueras, construcción litoral o incremento de temperaturas asociado al cambio climático. Muchos de estos daños no generan titulares ni imágenes que causen conmoción en la sociedad. Son impactos físicos y contaminantes acumulativos que van erosionando lentamente el equilibrio ecológico del........
