El veneno de Sánchez
Un cerco de toxicidad ha ido creciendo en torno a Pedro Sánchez. Las embestidas policiales y judiciales tanto a nivel político como personal son inmisericordes. Unas arremetidas en las que parece que todo está permitido. Desde los puñetazos que siguen las normas estrictas deportivas a los golpes bajos, las patadas, los mordiscos, los cabezazos y hasta las puñaladas traperas. Las voces que le reclaman la convocatoria de elecciones o su dimisión ya son un aullido. PP y Vox tienen prisa por tomar el poder. También quienes les apoyan desde los flancos más diversos. Hay tanta ansia por tomar las riendas que se han perdido todas las formas. Y es precisamente la furia, la desfachatez y la impudicia de ese anhelo lo que da miedo. Mucho, muchísimo miedo.
No........
