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Cuentos chinos

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19.04.2026

Según acreditadas ONG, China restringe y reprime diariamente los derechos humanos. Pero para su presidente, Sánchez está en el lado correcto de la historia. Ese sitio en ningún sitio, manoseado hasta la náusea por quienes se consideran moralmente superiores. Para colmo, el último en colocar ahí precisamente al español, poco después o antes de que lo hiciera Sarandon, ha sido el régimen de Teherán. Curiosamente ahora, el presidente del gigante asiático, tiranizado hace demasiado tiempo por el comunismo, ideología y partido de infausta memoria, responsable de terribles e inhumanos actos, como la Gran Hambruna o la Revolución Cultural que causaron millones de muertos, o la más cercana masacre de Tiennamen, coloca a Sánchez en ese espacio estupendo donde seguro también ubicaría a predecesores coleguillas ideológicos tan genocidas como el padrecito Stalin.

No sé a ustedes, pero a una le choca muchísimo este entusiasmo por los cuentos chinos de nuestro presidente y recela de este fervor – cuatro viajes en cuatro años- pues, aunque está muy bien reivindicar un reequilibrio a nuestro favor de la desequilibradísima balanza comercial entre China y España, igual el paladín de la paz, el superhéroe de la democracia en recientes palabras de la entusiasta ministra de Igualdad, al que tanto le encanta enfadarse con razón con Netanyahu y Trump, presentándose como su némesis, podría haber emitido aunque fueran unos sutiles sonidos en favor de la libertad, la democracia, la apertura y el respeto a los derechos humanos.

Dirán ustedes que eso tal vez no hubiera sido guardar la necesaria prudencia diplomática que todo mandatario equilibrado debe mantener, pero quien aspira a presentarse ante el mundo como adalid de una serie de valores como los que se defienden, por ejemplo en la reciente regularización masiva de inmigrantes, y que en palabras del ministro Urtasun son las quintaesencia del cristianismo, tiene el deber moral de defender lo mismo en sitios distintos. Eso es coherencia. Todo lo demás son cuentos chinos.

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