Cosas que no sabemos
Hace años, mi hija pequeña, pequeñísima era entonces, llegó a casa desolada: - Mamá, me han suspendido música. Y yo – alzaba sus bracitos indignada- ¡ni siquiera sabía que tenía música!,- se quejaba la pequeñita, entre su incredulidad y nuestra risa. La frase se hizo famosa en la familia aunque, claro, tuve que ir a pedir explicaciones a la amable profesora, no por el intrascendente suspenso sino por la aparentemente tan imperceptible materia. No recuerdo la respuesta recibida, pero con los años, sin embargo,........
