El primer día
Rebuscando entre mis viejos tesoros, aquellos que el tiempo deja olvidados en cajones silenciosos, cayó en mis manos una vieja fotografía detenida en el tiempo, teñida de sepia y de los colores que toman los recuerdos con el paso del tiempo. En ella aparecía una niña, con semblante serio y ojos entreabiertos esquivando los rayos de sol, mientras posaba ante la cámara, sosteniendo una pequeña maleta escolar decorada con dibujos de “Heidi”, desde aquel sobrio y humilde portal de la que entonces era su casa (mi casa) en la calle Castilla 24 de Ibiza, donde comenzaba su historia.
Es curioso como la memoria es caprichosa y selectiva, a la hora de decidir qué parte de tu pasado queda grabada para siempre en tu mente y qué parte queda en el olvido. Entre uno de los pocos recuerdos que tengo de mi infancia, esta fotografía, la de mi primer día de colegio, me lleva, nostálgicamente, a mi esencia. Cierro los ojos, y me parece volver a aquel momento, agarrada a mi........
