El cine, leve disyunción de la realidad
No es recomendable leer tanta crítica de arte como algunos recomiendan. Son de considerar tanto la narrativa como los diarios, la poesía y, por supuesto, el ensayo. Y no solo el contacto con los libros es suficiente o creer que releer sobre cine te hace mejor analista. En principio, estar al tanto únicamente de películas, impone unos límites culturales demasiado evidentes. De ahí que, por lo general, los escritores o filósofos que se acercan al séptimo arte tienden, por saberes entrecruzados, a ser más interesantes que los especialistas. Es por ello que José Alberto Lezcano, uno de los más grandes críticos de cine cubanos de todos los tiempos, me confesó en una entrevista: "De los críticos que solo leen y ven cine, ¿qué opino? Que no son, no fueron y no serán jamás críticos de nada".
Hace poco días, en diálogo con Pablo de Cuba Soria, que no es crítico de cine "declarado", pero ha escrito páginas agudísimas sobre algunas películas como Paterson y Parthenope —su texto sobre la de Sorrentino es inolvidable por perspicacia y belleza escritural—, recuerda de su maestro Mario Praz "su manera de leer las correspondencias entre literatura, pintura, deseo, teatralidad, enfermedad, decoración, atmósfera; por esa capacidad de convertir una imagen en síntoma cultural y, al mismo tiempo, en escena de........
