Todos los azules
Hace un tiempo una amiga me preguntó cuál era mi color favorito. No le di muchas vueltas y contesté que mi color preferido era el azul, porque, por alguna razón indefinible, desde la niñez mi respuesta siempre había sido esa, así que eso fue lo que dije, sin pararme mucho a pensar en ello. Tal vez, si lo hubiera hecho, seguramente habría dudado, porque la realidad es que, aunque el azul me gusta muchísimo, también me entusiasma el verde y el violeta, el rojo, el blanco, o incluso, el negro, según se dé la circunstancia y el contexto. Tener que tomar esa decisión, a la vista intrascendente, me llevó a la infancia, a entender el motivo por el cual, en algún momento de la niñez, había decidido que el color azul sería, sin atisbo alguno de duda, mi favorito. Tras darle muchas vueltas, concluí que, tal vez, la culpa de esa elección no había sido mía, sino de la persona que hizo la pregunta y de su necesidad de obtener una única respuesta. Porque, muchas veces, y esto es lo........
