Los primeros maestros del azúcar de Los Sauces
Cuando Alonso Fernández de Lugo culminó la conquista de La Palma, reservó para sí las fértiles tierras y aguas de Los Sauces. La riqueza hídrica del lugar, alimentada por los manantiales que más tarde serían conocidos como Marcos y Cordero, convirtió este enclave en un lugar muy preciado.
Sin embargo, la empresa conquistadora había requerido importantes recursos económicos y el Adelantado se vio obligado a compartir la mitad de aquellas tierras y aguas con el comendador catalán, Pedro de Benavent, uno de los financiadores de la conquista. En nombre de éste llegó a la isla, el mercader catalán, Gabriel Socarrás, encargado de poner en explotación aquellas propiedades.
Pronto surgió allí uno de los ingenios azucareros de Los Sauces. Los cañaverales cubrieron las tierras del interfluvio y el azúcar comenzó a integrarse en los circuitos comerciales atlánticos.
Dos escrituras notariales conservadas permiten hoy asomarse al funcionamiento cotidiano de aquel ingenio y conocer a los hombres encargados de transformar la caña en uno de los productos más codiciados de la época.
El maestro........
