La tregua del papa
El dispositivo de seguridad desplegado ayer viernes, 12 de junio, en Tenerife, con ocasión de la visita del papa, León XIV, no tiene parangón con ningún otro dispuesto en la Isla. Solo se acerca a mucha distancia el que se organizó a raíz de la visita del presidente chino, Xi Jimping, en noviembre de 2919. Pero el operativo también será recordado por el buen talante: las policías Autonómica, Local y Nacional, junto a la Guardia Civil, lucieron, como nunca, buena cara y el mejor ánimo. Incluso, se intuye, entre las dotaciones que se apostaron en la Plataforma Petrolífera y en la azotea de los Juzgados, el edificio, por cierto, más feo de la Capital tinerfeña.
El recinto portuario donde se celebró la misa oficiada por el santo padre ante treinta y cinco mil personas se custodió palmo a palmo. Fue, sin duda, el espíritu de fraternidad que transmite Robert Francis Prevost. Solo mostró mal temple un guardia civil del Servicio Fiscal y de Fronteras que apatrullaba el lugar subido en un escúter tipo segway. Estaría mareado.
Todo estaba previsto. Y los........
