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Cuba, cien años después

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01.04.2026

A finales del siglo XIX el amigo palmero Whilibaldo Luis Yanes, conocido popularmente como el amigo Willy, desgraciadamente perdido en el mundo, se le ocurrió sumarse en 1998 al homenaje que se hizo a Cuba en las Islas Canarias, con ocasión de celebrarse el primer centenario de la Independencia de esta República del Caribe, con la que entrañablemente está unida el pueblo de Canarias. Por ello Willy patrocinó un excelente libro de fotografías realizadas por los amigos Elia Arozarena y José Luis González, afincados entonces en un rincón del Puerto de la Cruz, incorporando su marca comercial Abora, así como su logotipo dentro de su empresa Textil de Comercio Canario S.L. (TCC S.L.). El amigo Willebaldo estaba convencido de la necesidad de apostar por los objetivos que tienden a promover una fuerte expansión de la economía y el empleo, a elevar el nivel de la calidad de vida de los ciudadanos, así como a la expansión del comercio mundial desde una base multilateral y no discriminatoria conforme a las obligaciones internacionales.

Mi abuelo Eustaquio, nacido en 1895 en La Orotava, siempre me decía que había dos ciudades de la América hispana que no debería dejar de visitar cuando fuera mayor. Una de ellas era La Habana del Tío Pancho que conoció en 1914. Como fui obediente hice caso al abuelo y me obsesioné con aquella recomendación cariñosa, quizás siguiendo la huella de un antepasado orotavense de la familia, Mateo González Grillo, un indiano del siglo XVIII nacido en la Villa Arriba que amasó fortuna en la Perla del Caribe, y que a su vuelta a La Orotava dejó un magnífico legado artístico a su Parroquia de San Juan del Farrobo, según lo comentó nuestro paisano y vecino, el ilustre catedrático don Jesús Hernández Perera, en su obra La Orfebrería de Canarias.

De Cuba se puede decir que es una prolongación física de Canarias desde que Cristóbal Colón se lanzara desde la isla de La Gomera hacia las Indias a finales del siglo XV, 1492, hacia aquellas West Indies Ltd. Que cantara Nicolás Guillén en su elegía cívica. Ello se puede comprobar adentrándonos en la Cuba profunda de nuestros tiempos, en las provincias centrales de Villa Clara, Santi Spiritis o Cienfuegos. También parándonos en La Habana o en San Antonio de los Baños donde aún viven algunos de mis familiares del Tío Pancho. Lo he venido contando desde el año de 1985, en que me lancé de lleno a la aventura cubana con ocasión del primer viaje comercial de Iberia desde Tenerife a La Habana.

Con el paso de los años he venido profundizando en el conocimiento de la isla que viera nacer a José Martí, donde crece la palma y la mariposa blanca; de la tierra agradecida por la caña y el tabaco. De esta manera me acerqué a la costa caribeña de la isla cubana, a la costa atlántica de la Gran Antilla, a la sierra de Escambray. En ocasiones por razones familiares; otras por razones sociales y políticas, a veces por mor de la profesión, así siempre por culpa de la solidaridad y de la cooperación al desarrollo. Era de obligado cumplimiento acercarme a la Casa Canaria de Leonor Pérez, para saludar a los paisanos que mantienen dignamente la antorcha de la canariedad; a la Universidad de La Habana por razones académicas; a San Antonio de los Baños para visitar a los familiares que renunciaron a ser balseros; al Vedado para saludar a Dulce María Loynaz y a Cojimar, para beber un mojito con Gregorio Fuentes, el pescador canario-cubano que acompañó a Hemingway a lo largo de las páginas de El viejo y el mar. ¡Como pasan los años! Lo cierto es que Cuba me resultó cada vez más familiar y me encontré como en casa, como en las Islas. Su gente, su paisaje, su cultura, su idiosincrasia, su alegría, su personalidad, su orgullo, su independencia, su amor a la soberanía, su ritmo, su mezcolanza genética, su belleza, sus ganas de vivir, sus sentimientos, sus grandezas y sus miserias, entusiasman y cautivan a cualquiera. Pero hoy me doy cuenta de que Cuba, pese a toda su situación actual, deja mucho que desear y hace difícil que pueda darle la razón a mi abuelo Eustaquio.

*Exeurodiputado tierfeño


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