“¡Es la economía, estúpido!”
El hombre y la mujer vuelven mañana a visitar la Luna, aunque sea para una inspección ocular, pero pronto pondremos de nuevo el pie en nuestro satélite hermano, y eso está en manos de un ingeniero español, que ya proyecta la primera colonia. La Tierra está que arde.
Fue Kennedy, aquel presidente visionario de EE.UU., el que quiso apartar la mirada de los asuntos terrenales -la Guerra Fría, la crisis de los misiles, la rémora económica y las tensiones raciales- y soñó con ganar la carrera espacial a la Unión Soviética llegando el primero a la Luna.
Desde entonces, la luna ha sido una metáfora perfecta para los grandes soñadores, y, como aún no hemos puesto la huella en Marte, el mito sigue intacto. Resulta que ahora el presidente americano no puede soñar con la luna, inmerso en su infierno particular y mascando la derrota, lo que más odia. Mañana se dará esa paradoja. Volar a la Luna en tiempos de Trump, que es un astro caído.
Hay gente que, medio siglo después, sueña con la luna a su manera. Estos días de guerra están provocando cambios de paradigmas con la pérdida del fulgor de Trump, que era el principal punto de referencia político. Las encuestas van a decirlo muy pronto, ahora es un salto de cualidad. La........
