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Los 52 años de la organización docente de cursos intensivos británicos

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06.09.2026

A estas alturas ya se han cumplido, y con creces, las Bodas de Oro de la organización docente “Cursos Intensivos Británicos” de la que seguidamente nos ocuparemos, ya que en los albores de 1974, la británica, residente desde hacía algunos años en Tenerife, Pat Picket, sugirió a su amiga tinerfeña, la profesora Luisa Marrero, la idea de enviar alumnos canarios al Reino Unido para el aprendizaje del inglés; eso sí, con normas inéditas con respecto a otras organizaciones ya establecidas en el Archipiélago Canario. Aquel proyectado viaje a Gran Bretaña, lejos de ser turístico, debía ser jornada de estudio intensivo y aprovechamiento para compensar, por encima de todo, el sacrificio económico de unos padres a los que la experiencia les había alertado de lo positivo que resultaba el conocimiento de un idioma como el inglés, por aquel entonces, con 320 millones de hablantes solo superado por el chino (490 millones); después el español (230 millones); el ruso (140); alemán (98); portugués (77); francés (62) e italiano con 50 millones de hablantes.Por espacio de cuatro/seis semanas las líderes de los grupos estudiantiles se convertían no solamente en tutoras, amigas o consejeras, sino incluso, en madres. ¿Cuál era el objetivo primordial de aquellos viajes a Gran Bretaña, que se venían prodigando desde hacía varios años desde Canarias? Sencillamente, el aprendizaje del idioma inglés en su propio ambiente, compartiendo la estancia con un matrimonio nativo, al que, normalmente, se le prefería con hijos para que estos sirviesen de fácil nexo con sus invitados españoles. Se pretendía que ningún alumno fuese a Inglaterra a pasar, lo que se dice en términos coloquiales, “un mes de vacaciones”. Se intentaba por todos los medios conseguir un triple objetivo: estudio, cultura y entretenimiento; deportes organizados en cada centro, natación, patinaje sobre hielo, tenis, fútbol, bolera americana, pimpón, baloncesto, voleibol y otros.Una excursión semanal con día completo a lugares de interés: Londres, Windsor, Oxford, Cambridge, etc.Una excursión de medio día semanal a lugares de interés local (museo, centro comercial, ayuntamiento, etc.)Reuniones sociales para que los alumnos se diviertan con las familias anfitrionas.La idea de Pat Pickett resultó todo un éxito. Y es que durante estos últimos cincuenta y dos años han sido miles los alumnos que bajo las siglas de C.I.B. (Cursos Intensivos Británicos) han viajado a Gran Bretaña, concretamente al condado de Hertsfordshire, donde esta legión de estudiantes se alojó, principalmente, en las localidades de Hertford (capital del citado condado), Ware, St. Albans, Welwing Garden City (la segunda “Ciudad Jardín del Mundo”; Stevenage, Hatfield, Hemel Hemstead, Watford, Harpendem, Bishops Stortford y Harlow.¿Pero, qué debía llevar un alumno a Inglaterra? ¿Qué sugerencias se les solían inculcar no solo a estos, sino a sus progenitores para que el viaje resultara lo más positivo y cómodo posible?........

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