Una escuela de dos estrellas
24 de julio 2026 - 03:07
Querido diario: a juzgar por el número y la corta amplitud de anotaciones caligrafiadas —pese a las horas, el cansancio y las prisas— en las desvaídas y porosas páginas de este cuaderno de hule, que no sé quién me regaló ni cuándo ni por qué, pero donde suelo expresar mis duquelas, mis saudades y mis esperanzas por escrito desde el día en que lo descubrí arrumbado en el recoveco más recóndito del armario trastero; a juzgar por eso, digo, este verano ando lo que se dice muy llorica.
Y creo que las lágrimas que colmaron el vaso de la dicha son las que he derramado esta noche. Comparada conmigo, la misma Magdalena habría parecido desarrollar........
