LOS DAÑOS DEBEN SER REPARADOS, columna de Iván Slocovich Pardo
Más allá de que el expresidente Ollanta Humala caiga bien o mal, que aún tenga asuntos que aclarar ante la justicia y que desde el poder haya sido un perseguidor de sus rivales políticos (¿se acuerdan de la “megacomisión” o de cómo echó de la Marina a un entonces contralmirante sólo por apellidarse Giampietri?), queda claro que desde el punto de vista jurídico –el ético es otra cosa– ha sido objeto de una tremenda injusticia que pinta de cuerpo entero el desastre que es el Ministerio Público y el Poder Judicial.
La anulación en el Tribunal Constitucional del caso de los aportes de campañas al Partido........
