Del Modo Party, al algoritmo del Baby-Wash
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El gobernador Samuel García encarna con naturalidad al joven Dorante:
Un personaje impulsado por una desbordante necesidad de notoriedad digital y astucia publicitaria, el mentiroso y mitómano clásico que aquí denominaremos el Dorante, es un traje que le viene como anillo al dedo a Sami.
Desde las pantallas del teléfono celular, su mandato transcurre en un presente perpetuo donde los problemas se resuelven con filtros de Instagram y los decretos de bonanza económica se anuncian en tiempo y forma, omitiendo de manera sistemática las fisuras del mundo real.
Para este Dorante regiomontano, el relato del triunfo lo es todo, la narrativa de un Nuevo León cosmopolita e impecable se convirtió en su duelo imaginario.
Sin embargo, detrás de las publicaciones programadas y los discursos de prosperidad, los hilos de la puesta en escena comenzaron a tensarse.
Los constantes viajes........
