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El “Ya fregué“ que te friega

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Y hay selecciones enteras que pareciera que les faltó su comida de los martes para recordárselo.

Como Italia hace unos días.

En el sorteo del repechaje, les toca Bosnia y Herzegovina.

No Francia.

No Alemania.

Bosnia.

Y pasa lo que pasa siempre que creemos que ya la libramos: risitas, videítos, ese airecito de “nos tocó papita”.

Sin decirlo, lo dijeron todo.

Ya estaban del otro lado… Según ellos.

Y luego vienen las noches mágicas de fútbol.

Ese deporte que tiene la mala costumbre de no respetar caprichos.

90 minutos después, penales… y se les acabó el corrido.

Italia tirada en la cancha.

Literal.

No el rival chico.

No el “fácil ”.

Italia.

Es de esa mala costumbre que tenemos todos de cobrar antes de tiempo.

De sentir que ya ganamos porque “se ve bien”.

Porque “en papel somos mejores”.

Porque “cómo crees que se nos va a ir”.

Y muchas veces: se va.

Pasa en todos lados.

En el que ya se ve cerrando el deal antes de la firma.

En el equipo que celebra el pitch… y pierde al cliente.

En el emprendedor que ya se gastó la utilidad que todavía no existe.

En el Godín que ya se veía ascendido… y lo regresan a su lugar.

Nos encanta jugar el partido en la cabeza.

El pedo es que el marcador no está ahí.

Lo de Bosnia no fue solo sorpresa.

Fue una buena lección.

Fue alguien haciendo su chamba… contra alguien que ya estaba pensando en las playas y tacos de México.

Así de simple.

Hay algo muy canijo en esto:

no pierdes cuando el otro te supera… pierdes cuando tú dejas de competir antes de tiempo.

Entonces mejor pregúntate esto:

¿En qué parte de tu vida ya estás celebrando algo que todavía no ganas?

Porque todos tenemos una.

Todos tenemos ese “ya la hice” prematuro.

Al final, el fútbol es bien mendigo para eso: no le importa quién eras, ni lo que pensabas, ni lo que ya te habías imaginado.

Te pone enfrente de lo único que cuenta: lo que hiciste… cuando empezó el partido.

Mi abuelita lo dice más fácil: Del plato a la boca, se cae la sopa.

Italia nomás lo reafirmó para nosotros.


© Detona