El quinto hermano cumplió 30
Así que técnicamente llegó antes que yo.
Después de escuchar el discurso de aniversario de Alfredo Apess, su director general y también mi padrino, entendí algo que uno de mis hermanos había dicho alguna vez y que, aunque sonaba a broma, probablemente era bastante cierto:
Ecolimpio terminó convirtiéndose en el quinto hermano.
No porque coma en Navidad ni porque haya que incluirlo en el grupo familiar de WhatsApp (aunque por momentos casi), sino por la atención que recibió, las preocupaciones que generó, los desvelos que provocó y, sobre todo, porque terminó creciendo con los mismos valores con los que crecimos nosotros cuatro.
Mi papá cuidó muchísimo esa empresa.
A veces creo que demasiado.
Los hermanos sabemos perfectamente lo que significaba que una conversación familiar, de repente, terminara hablando de clientes, residuos, permisos, alguna experiencia de la semana o una pipa bautizada como “La Piporra”.
Ecolimpio siempre estuvo ahí.
En las buenas noticias, en los problemas, en las llamadas y en las sobremesas.
Yo, además, tuve la suerte de pasar ocho años trabajando dentro.
Y digo suerte porque eso me permitió conocer al quinto hermano sin la versión bonita de la foto familiar.
Lo vi cansado.Lo vi equivocarse.Lo vi resolver broncas.Lo vi cambiar.Y también vi a muchísima gente dejarle un pedacito de su........
