Yo tiré piedras a Aznar
Pero fue hace muchos años, así que me imagino que ya habrá prescrito. Aznar me ponía. Y me pone. Violento, quiero decir. No me pasa con casi ninguna otra persona. Soy un hombre tranquilo. Y, sin embargo, cada vez que veo a José María Aznar siento unos deseos incontenibles de abofetearlo.
Lo de las pedradas fue en Oropesa, donde el por entonces presidente solía veranear. Yo había viajado hasta allí a un encuentro de fanzinerosos que, en aquella época, desahogábamos nuestra rabia escribiendo y dibujando en pequeñas y subversivas publicaciones.
Pasamos toda la noche bebiendo como si no hubiera un mañana, pero lo había, así que después del viaje al fin de la noche alguien propuso ir a ver........
