Alopecia a la inversa
Hace unos días mi peluquero me preguntó, a la hora de pagar, si era jubilado, pues aplica a estos un escudo social, una rebaja de tres euros. “¿Pero qué dices, chalao? ¡Si aún me quedan diez años!”, estuve a punto de contestarle.
También podía haber aprovechado y sugerirle que me aplicara el descuento de todos modos, total para cuatro pelos que tenía que apañarme... (claro que es cierto que el tiempo que se ahorra ahora con el cuero cabelludo lo pierde con los pabellones auditivos, en los que conforme uno se va haciendo mayor se da el curioso fenómeno de la alopecia a la inversa).
Un día te sienta como un tiro que te llamen señor cuando te preguntan la hora y al siguiente estás mirando........
