Si las derechas extremas llegan al gobierno; se acabó la democracia
Una inoportuna avería me ha dejado sin ordenador durante casi un mes y eso me ha impedido seguir lanzando mis reflexiones. Qué tiempos aquellos cuando uno escribía a mano o ayudado por una vieja máquina de escribir.
En estos pocos días la verdad es que apenas ha cambiado nada en el panorama doméstico e internacional, o quizás debiera decir que sí, pero a peor.
Fuera, los cuatro jinetes del Apocalipsis, Trump, Netanyahu, Putin y Milei, siguen con sus tropelías. Resulta complejo para un mundo en crisis que el que más mande sea alguien con impulsos dictatoriales y fascistoides, que además cuando se levanta dice una cosa, al mediodía la contraria y al irse a la cama ni fu ni fa.
Así conduce al precio del barril del petróleo y como consecuencia a los mercados y la economía, a vaivenes absolutamente insoportables. Es como si a cada uno de nuestros cuerpos les sometiéramos a tensiones de 28 a las 8, 12 a las 13, nuevamente 29 a las 18 y nos acostáramos con 8. Probablemente falleceríamos al tercer día, que es lo que está a punto de ocurrir en nuestras economías.
Mientras tanto Netanyahu sigue a lo suyo, o sea asesinando miles de personas, muchas de ellas mujeres y niños, ahora tambien en el Líbano, sin que nadie tenga la capacidad de ponerle límites.
Putin machacando Ucrania y Milei destrozando todos los derechos habidos y por haber en Argentina, completan el cuarteto de la muerte.
Resulta curioso, que la nueva crisis sanitaria que nos ha llegado con el hantavirus en un crucero de lujo, provenga........
