La servidumbre
Hay personas a las que no hace falta obligar a arrodillarse. Lo hacen por voluntad propia. Gianni Infantino lleva años demostrando que entiende la presidencia de la FIFA como un cargo al servicio del poderoso de turno. Siempre el mismo patrón: donde hay poder, él aparece con una sonrisa y dispuesto a complacer. Su presencia en la toma de posesión de Donald Trump, sentado junto a algunos de los hombres más ricos, ya anticipaba que aquella........
