Pedagogía
Desde que conocimos la petición del sindicato ErNE de reformar el Código Penal para endurecer las penas por agresiones y delitos de odio contra ertzainas (después de que un agente tuviera que salir escoltado de un partido de la Donosti Cup que estaba arbitrando), he repetido que es lícito criticar una actuación policial, pero que la agresión y el señalamiento personal son líneas rojas. El debate no es si ha pasado o no, sino si nos parece bien o mal que suceda. Mensajes como el de la portavoz de EH Bildu Mertxe Aizpurua, alimentando no sé muy bien qué teoría conspiranoica, no ayudan a una convivencia normalizada.
El sello del pasaporte
Algo se me escapa en el caso de Begoña Gómez. O algo se me escapa o la deriva del juez Peinado ha dado un nuevo giro con tirabuzón.........
