El anonimato comunica bien
La comunicación anónima puede ayudar a que la persona que hay detrás llegue a colectivos inaccesibles de otra manera. Esto parece ser el caso del “efecto Banksy”, como llamó el periodista Max Foster al éxito del artista que se esconde detrás del seudónimo Banksy. Desde que sus intervenciones artísticas aparecieron clandestinamente sobre muros y espacios vacíos de ciudades, su fama no ha hecho más que crecer.
¿El artista podría ser el grafitero Robin Gunningham?, ¿un colectivo?, ¿alguien de Bristol? Porque Bansky inició su actividad con spray en Bristol… El morbo y la intriga aumentan la expectación en torno a su figura, que nadie ha logrado retratar en todo este tiempo. Sobre todo, ha logrado darse a conocer mejor que muchos artistas que se prodigan en los medios de comunicación. Al principio de sus actividades tuvo como primera consecuencia la persecución a lo que se consideraba una forma de vandalismo callejero: se borraron sus creaciones cubriendo paredes y mostrando indignación institucional. Si le llegar a pillar al principio de su carrera, no........
