La solidaridad también consiste en prevenir
CADA vez que ocurre una gran inundación, un incendio, un terremoto o cualquier otra catástrofe, asistimos a una extraordinaria movilización de solidaridad. Administraciones, empresas, organizaciones sociales, comunidades y ciudadanos reaccionan para ayudar a quienes lo han perdido todo.
Pero deberíamos hacernos una pregunta incómoda: ¿por qué esperar al desastre para movilizar nuestra capacidad de proteger a las personas?
La reducción del riesgo de desastres parte de una idea sencilla: muchas de las consecuencias de una catástrofe pueden evitarse o reducirse si actuamos antes. Conocer los riesgos, disminuir vulnerabilidades, proteger infraestructuras y servicios esenciales, preparar a la población e invertir en resiliencia salva vidas y reduce las pérdidas económicas y sociales.
En este ámbito existe una alianza con enorme potencial que apenas hemos comenzado a explorar: el encuentro entre la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030. Puede parecer........
