¿El emperador está desnudo?
Existe hoy, al otro lado del mar Atlántico, un emperador que cuando observa su propia imagen en cualquier lugar dice: “Soy el más listo, el más guapo, el más rubio, el más alto”. ¡Qué maravilla! Sus chaquetas, sus corbatas, hasta sus movimientos de baile son “el no va más” de la elegancia…, ante su propio espejo, claro.
Afirmaba que no iba a promover guerras, y sigue diciendo que ha parado ocho, pero las industrias armamentísticas lo adoran. ¿Cómo es que quiere obligar a sus antiguos aliados a gastar más dinero en armamento? Él tiene bases militares y agencias de inteligencia en todo el mundo, pero insulta a los que se lo han facilitado y aún lo mantienen.
No le gusta eso de salir a pasear al campo, todo lo más, aterrizar en sus jardines con un helicóptero, o jugar al golf en césped artificial, algo así como si la negación del cambio climático no fuese más que un juego para asustar a quienes leen libros, o hacen informes científicos ¡Qué gente más rara! ¡Parecen comunistas!
Le encanta reunir a sus vasallos; los recibe en su casa, tan blanca, tan versallesca, con salón de baile, y con tantos oropeles…; al presidente de Ucrania, que le iba a suplicar una ayuda en la guerra le dijo, por medio de uno de sus monaguillos, que no iba bien vestido, y que podía desencadenar una tercera guerra mundial, todo junto. Así que, además de los medios de comunicación, utiliza su despacho oval para tirar de las orejas a quien no le adule. Los pone en fila y él se mantiene siempre en el centro, delante de las cámaras, intentando que nadie le aguante el pulso al estrechar un saludo. ¡Uf! Te vas a acordar, Pedro.
Uno de los colmos de sus acciones, además de bombardear pequeñas embarcaciones para luchar contra la droga, eso dice, sin juicio, y con sentencia previa de muerte, es la decisión de señalar con el dedo a otro jefe de estado que tiene petróleo, sacarlo de la cama, llevárselo por el aire, matar a un centenar de personas, y decir que lo hace porque quizá otros “emperadores” que no utilizan dólares lo puedan comprar. ¡Y a continuación convoca a magnates y multinacionales del petróleo para que le rindan pleitesía! No fue, precisamente, una ceremonia para pensar en cada una de las personas asesinadas, y en sus........
