La enseñanza bajo el castrismo: más coerción y menos conocimientos
LA HABANA, Cuba.- Que en las escuelas cubanas se adoctrina en lugar de enseñar, ya no debería ser desconocido para nadie. Desde antes de tomar el poder, Fidel Castro tenía muy claro que para afianzar y prolongar su dominio en la floreciente República de entonces necesitaba anular el pensamiento crítico y sustituir ciudadanos librepensadores por autómatas genuflexos de mente rígida, mucho más crédulos y fáciles de dominar. De igual modo comprendió que dicha transformación debía comenzar a edades tempranas, en los primeros años de aprendizaje, pues son las mentes más jóvenes las más maleables.
Con ese objetivo, bajo la bota del castrismo el programa de enseñanza cubano ha sido sometido a drásticas y sistemáticas reducciones hasta mínimos insospechados (macheteado, sería más exacto decir) con la consiguiente mengua en la calidad del proceso educativo. Aparejado a ello, los salarios tradicionalmente insuficientes del sector han motivado constantes deserciones masivas del personal docente más calificado y su apresurado reemplazo por sustitutos sin formación pedagógica o con un precario adiestramiento exprés. Ello se ha traducido inevitablemente en una lamentable disminución del nivel........
