Modo de vida
Por ahí hay pasillos con adornos exóticos: bañaderas antiguas, macetas, grafitis, escaleras coloniales, pinturas. El pasillo en el que vivo ostenta unos cambiantes sacos llenos de latas vacías. Huele a cerveza, siempre a cerveza.
No sé si Marta desprende un olor diferente. Mide poco más de un metro con cincuenta, usa ropa holgada y siempre trae sus canas atadas con una felpa. Tiene alrededor de ochenta años, una hija, dos nietos y una bisnieta.
Casi todos los días, Marta recorre el barrio, con un improvisado carrito de carga y dos o........
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