A las puertas de Ceuta
Avalancha - emergencia nacional - despliegue del ejército - 40.000 o 50.000 - invasión - lo peor que nos podía pasar: estas son las palabras que escucho esta mañana al despertar.
Nos hablan de los incendios, ¿verdad? Apenas están controlados, tanto a las puertas de Madrid como a las de Burdeos.
No, no. No nos hablan de los incendios. Nos hablan de lo que pasó y vuelve a pasar, dice el invitado al micrófono de Radio Nacional de España, en Ceuta.
Una “llegada masiva”, como escriben también desde fuera de las fronteras españolas medios como Le Monde, de jóvenes marroquíes a Ceuta. Entran por mar, entran por tierra. Les han abierto, entreabierto, la puerta. Y ahora, desde Europa, se pide el despliegue del ejército, una declaración de emergencia nacional por parte del gobierno español, y ya solo se habla de invasión. Meloni aprovecha la coyuntura: pide el cierre de las fronteras Schengen, una vez más. Imposible no acordarse del antiguo ministro del Interior francés Bruno Retailleau, hace unas semanas, temiendo él también el paso de las fronteras interiores tras la regularización, por muy pragmática que fuera, de las personas llegadas a España sin visado. La Casa Blanca se mete de por medio y/o saca partido.
¿Europa tiembla ante miles de personas llegadas al enclave español de Ceuta? Uno de los puntos fronterizos más blindados, más permeables y más acostumbrados también a ver llegar a sus vecinos más cercanos; uno de los lugares más instrumentalizados, pero también más acogedores cuando se dejan a un lado los discursos y se mira la realidad: aquí se sabe lo que es cruzar, aquí se sabe lo que es convivir.
Circula una imagen sobrecogedora. Un bebé de apenas dos meses ha llegado solo, por mar, en un flotador. Ha sido rescatado: una voluntaria de la Cruz Roja lo lleva en brazos.
Recordemos, en Canarias, otra imagen. Una trabajadora, también de la Cruz Roja, en el puerto donde desembarcaban los cayucos procedentes de........
