menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Un perro furioso ronda las Naciones Unidas

35 0
08.07.2026

Comencé a escribir esta crónica tres veces. El primer intento lo inicié el lunes 6 de julio. En aquella versión logré un ritmo fluido, incluso utilicé un par de imágenes, a mi entender, originales. Algo sobre un país náufrago que intentaba subirse a un bote y los ocupantes de este lo empujaban con los remos de vuelta al mar. Terminaba el cuarto párrafo cuando ocurrió un corte eléctrico. 

Para matar el tiempo me conecté a Internet, después de colocar el modo avión cinco veces para sobrevolar los cielos de la conexión inexistente. En Facebook me aparecería primero la noticia sobre una votación en la Organización de Naciones Unidas (ONU), con fecha para el 7 de julio, solicitada por Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, quien se proponía abordar la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba”. 

Luego supe sobre otro fallo general en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La Isla se apagó por completo, como si un niño maldito hubiera desconectado el interruptor de la nación y echado a correr. Hubo cirujanos que se quedaron a oscuras, con una mano alrededor de un corazón sangrante; y una crónica que no se pudo teclear, aunque tuviera un ritmo fluido e imágenes originales.

No pude salvar el documento. Mi primer impulso fue golpear el monitor. Atravesar con el puño la pantalla LED, los transistores, la carcasa plástica. El SEN es un señor postrado. Si acercáramos el espejo de la realidad a su boca no lo empañaría con el aliento. Está así con estertores de muerte por la falta de inversiones en su infraestructura, por una vida sedentaria y despreocupada; pero, sobre todo, por la falta de combustible para su funcionamiento gracias al cerco petrolero del gobierno americano. El vecino, de a poco, lo mata al envenenarle con arsénico el café. 

Por ello, Rodríguez Parrilla vuelve a la Asamblea General de las Naciones Unidas este 7 de julio a denunciar el arsénico. Hablará sobre la muerte lenta con olor a almendras amargas y cómo Cuba puede fallecer si no logra alzarse sobre sus débiles rodillas, descalcificadas por los asedios. Ella muere de hambre y sed, de inmovilismo. El manto freático se repleta de escaras y el olor de sus basureros, los cuales crecen por días al no poseer los recursos para gestionarlos, se asemeja demasiado al hedor de los podridos.

Meses antes de que a Kennedy le volaran la cabeza, impuso el bloqueo financiero contra Cuba. La historia económica del país entonces se transformó en una serie de medidas para sortearlo y con ello experimentos fallidos por........

© CTXT