A por ellos, oé
Ayer, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto que recupera el acceso universal de la sanidad pública en España para personas migrantes y españoles que residen fuera del territorio. Hasta 2012, las personas migrantes lo tenían, pero M. Rajoy decidió acabar con él. La noticia llega después del anuncio de un pacto para la regularización extraordinaria de extranjeros en España, que, cómo no, ya había hecho saltar a la derecha y a la ultraderecha. El anuncio sobre la sanidad ha tenido el mismo efecto.
El líder del fanatismo, Santiago Abascal, enseguida calificó como “crimen” permitir el acceso a la sanidad a inmigrantes, o en sus propias palabras: “Abrir las puertas de nuestros hospitales para toda África”. Afirma que esta medida promueve un efecto llamada brutal a la invasión migratoria, y que será más fácil para los “ilegales” tener un acceso rápido y mejor a la sanidad que para los españoles que cambien de comunidad autónoma.
Estas declaraciones han sido obviamente la llamita para que tuiteros, activistas de las redes, supuestos “periodistas”, diputados y muchos otros fascistoides tengan vía libre para difundir bulos y mensajes de odio a este colectivo.
Ni los “menas” ni los “moros” ni los “putos negros” han doblado en cuatro años el presupuesto para los hospitales de Quirón
Ni los “menas” ni los “moros” ni los “putos negros” han doblado en cuatro años el presupuesto para los hospitales de Quirón
“Habrá españoles que se mueran esperando una operación urgente mientras ese quirófano está ocupado por alguien que acaba de llegar y no ha cotizado un solo día”. “Mi padre, 62 años, paciente de ictus, el mes pasado le dio el tercero, perdió mucha más movilidad y deterioro cognitivo, tres días en el hospital, no sabía ni dónde estaba, desorientado lo mandaron para casa. Lo abandonan. ¿Y tengo que pagarle la sanidad que mi padre no recibe a los de fuera?”. “Alta traición y el colapso definitivo de otro servicio público”. “¡Pero no soy racista!”.
A ver, una cosa. Los españoles YA se mueren esperando una operación urgente, a tu padre le abandonaron hace mucho tiempo, el colapso de los servicios públicos empezó hace mucho, la falta de médicos y las listas de espera son mortales desde hace años.
¿Y sabes por qué? Porque la sanidad es competencia autonómica, es decir, la controlan los presidentes autonómicos. ¿Y esos quiénes son? En su mayoría, gentes del Partido Popular que pactan con Vox. ¡¿Cóoomo?!
Lo que oyen, Isabel Díaz Ayuso, Juan Manuel Moreno Bonilla, Alfonso Fernández Mañueco, Jorge Azcón, Carlos Mazón y los demás son quienes deberían destinar más recursos a la sanidad y, sin embargo, lo que hacen es recortarlos.
La población migrante que dejará de estar excluida supone alrededor de un 1% de la población
La población migrante que dejará de estar excluida supone alrededor de un 1% de la población
Sorpresa: ni los “menas” ni los “moros” ni los “putos negros” han doblado en cuatro años el presupuesto para los hospitales de Quirón, tampoco transfirieron 61 millones de euros de las residencias para pagar su deuda con el gigante privado. Tampoco ocultan los objetores de conciencia para que tú, tu mujer, tu hija, tu amiga, tu sobrina o cualquier mujer no puedan ejercer sus derechos reproductivos. Ni dejaron de notificar a 2.000 mujeres andaluzas cuyos resultados de cribado de cáncer de mama eran “dudosos” o no concluyentes entre 2023 y 2025. Ni han cedido la gestión de muchos hospitales a empresas privadas. ¡Ah! ¿Fueron ellos los que ordenaron reutilizar material sanitario de un solo uso? Fíjate, creo que tampoco.
Según la ministra de Sanidad, la población migrante que dejará de estar excluida supone alrededor de un 1% de la población. La erosión de los servicios públicos es consecuencia de un sistema y de un modelo de gestión injusto, liberal y corrupto que muchos de nuestros cargos públicos llevan implementando años y años. Es culpa de seguir especulando con nuestros derechos, de ganar dinero a costa de nuestra vida; de darle el control de nuestra salud, de nuestras casas, de nuestra educación a empresas privadas y, de paso, llevarse un piquito. No, una persona que viene a nuestro país no te roba la cama del hospital, ni te hace esperar horas y horas en la sala de urgencias, ni te quita la cita con el especialista de dentro de siete meses, ni hace que tu médica de cabecera tenga tan solo tres minutos para dedicar a cada paciente. Eso lo hace tu gobierno autonómico, al que votas en las urnas, al que exculpas para incriminar a una persona que simplemente ha nacido en otro lugar.
