Previo a la igualdad, somos un don que ha recibido su sentido por amar y por ser amado
Benedicto XVI afirma que en la modernidad se ha intentado construir la fraternidad entre los hombres, fundándose sobre la igualdad, pero es necesario volver a la verdadera raíz de la fraternidad. La autonomía secular de igualdad necesita también incorporar el anuncio del amor para no terminar en una auto-suficiencia con sus consecuencias de envidia, egoísmo, perversión y violencia que podemos comprobar hoy en día. La igualdad es un principio fundamental, pero el principio del amor es más importante.
Sin amor, la verdad se vuelve opresiva para la vida de la persona. Un intercambio de ideas sin sentimientos de unión termina en un conflicto insuperable. Quien ama comprende que el amor mismo abre nuestros ojos de manera nueva sobre las personas amadas y con ellas sobre la realidad. El sentido de la vida no es en primer lugar tener la razón pero dar amor y recibir amor. La mayor belleza es el amor. La vida de Jesús se presenta como la intervención definitiva de Dios, la manifestación suprema de su amor por nosotros. Si dar la vida por los amigos es la demostración más grande de amor,........
