La Paz, ciudad entrópica
La entropía es un concepto que viene de la termodinámica, pero tranquilamente pudo haber sido descubierta en la Pérez Velasco un lunes a las ocho de la mañana. En ciencia, dicho sin guardapolvo ni ecuaciones intimidantes, describe la tendencia de los sistemas a dispersarse, mezclarse y perder orden útil. Es lo que pasa cuando el gas escapa de una gaseosa destapada, cuando el café entrega su calor a la habitación o cuando una calle recién limpiada amanece convertida en mercado, parqueo y ruta alterna de minibuses. La Paz no vive en la entropía; La Paz parece haberla fundado antes que la física, con ordenanza municipal y permiso del Illimani.
No podía ser de otra manera en una ciudad nacida con nombre de deseo y temperamento de incendio. Fundada un 20 de octubre de 1548 para perpetua memoria de una pacificación colonial, terminó siendo una de las ciudades menos pacíficas del continente, prueba de que la historia también se burla. Aquí el frío de Laja bajó a buscar abrigo en Chuquiago, y el valle aceptó el pacto como refugio y trampa. Se metió en una hoyada como quien se esconde del mundo, pero terminó siendo el lugar donde el país entero viene a gritar.
La topografía ya era una declaración de principios. Nada en esta ciudad queda simplemente “cerca”, sino “ahicitos”, que significa a veces tres cuadras, a........
