Sin propiedad individual no hay progreso
El debate suscitado sobre la Ley 1720, que permite la conversión voluntaria de la pequeña propiedad agraria a la condición de mediana propiedad, deja en evidencia las causas más arraigadas del atraso y subdesarrollo boliviano, producto de una concepción cínica y manipuladora de la pobreza de gente, vinculada a la izquierda radical o a ejecutivos de ONGs, que necesitan que la mayoría de la población siga dependiendo del estatismo y del control sindical, para preservar los intereses políticos y económicos de una elite populista y retrógrada.
Los argumentos utilizados para oponerse a esta ley solicitar su abrogación son falsos y procuran engañar a la opinión pública mintiendo sobre los alcances de esta para procurar crear un rechazo ciudadano a una norma que es una necesidad imperiosa para que los pequeños productores de las áreas rurales puedan progresar mediante el acceso al crédito y así crecer en sus ingresos y bienestar, tal cual lo hace cualquier propietario en las áreas urbanas, que pueden disponer de sus bienes con toda libertad, como corresponde a un derecho fundamental cual es la propiedad privada, reconocido de esta forma por los tratados internacionales de derechos........
