¿Pena de muerte, cadena perpetua o una segunda oportunidad?
Un verdadero revuelo causó la detención del ciudadano uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera, la madrugada del 13 de marzo de 2026, en un megaoperativo llevado a cabo por la Policía Boliviana en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Todo resultó de película al no mediar un solo disparo, heridos ni muertos. La noticia regó como pólvora, habiendo sido destacada por los principales medios de comunicación a nivel mundial, así como también por altos cargos de Paraguay y Estados Unidos de América (EEUU), que expresaron públicamente su felicitación al gobierno boliviano que ciertamente ganó prestigio por tal acción. No era para menos, tratándose del tercer narcotraficante más buscado por la Administración de Control de Drogas de EE. UU. (DEA).
Según las investigaciones, la red criminal liderada por Marset operaba en países como Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, Holanda y Portugal, moviendo toneladas de cocaína que capitalizaba luego lavando dinero a nivel internacional.
El punto es que, tras que Marset fue aprehendido por la Policía, se dio algo digno de Hollywood: al amparo de la reciente Cumbre “Escudo de las Américas” de la que participó el Presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, con otros Primeros Mandatarios latinoamericanos, a iniciativa de........
