Europa y Bolivia: socios estratégicos en un mundo fragmentado
Dentro del Parlamento Europeo en Bruselas, delante de la entrada del hemiciclo, hay una escultura llamada confluencias. Simboliza la unión de los estados europeos. Y simboliza también la adaptación constante a nuevos entornos.
Hoy eso se evidencia sobre todo en la política exterior europea. Con un contexto internacional cada vez más fragmentado, Europa busca reducir dependencias. Necesita asegurar su acceso a recursos estratégicos y a la vez fortalecer un orden internacional basado en reglas, del cual se benefició más que ninguna otra región. Y es que la geopolítica actual incide directamente en temas tan concretos como la energía, la seguridad y el comercio.
En este escenario, la construcción de nuevas alianzas con socios considerados estables y confiables ha pasado de ser importante a ser prioritaria. Se observa una clara aceleración de acuerdos, sobre todo comerciales, con distintos actores. Entre los más recientes destacan los tratados con Mercosur, así como las negociaciones con India y Australia. Al mismo tiempo, la tradicional relación transatlántica entre Europa y Estados Unidos está cada vez más tensionada.
Así, América Latina vuelve a adquirir........
